Resumen: el
Nuevo Testamento en su entorno social.
Filipo y Tesalónica
Filipo era
una colonia romana, Pablo la visito en su segundo viaje misionero y era la
puerta de Asia y Europa, se hallaba en la cima de una colina macedonia al lado de una extensa llanura por la que
pasaba el camino principal de Europa a Asia, recibió su nombre en honor al rey
Filipo de macedonia padre de Alejandro el grande (356 a.C).
Como
colonia Filipo era una Roma en miniatura, la mitad de los nombres mencionados
en las inscripciones eran latinos, los dueños de las tierras disfrutaban de los
mismos derechos de propiedad como si su tierra fuera parte del suelo italiano.
Los cargos políticos eran desempeñados por descendientes de los colonizadores
romanos, los cargos mas importantes eran los (duumviri) correspondiente a los
cónsules de roma sus ayudantes eran los lictores, responsables de arrestar y
azotar a los convictos.
La religión
romana era oficial desde el tiempo de la colonia y los dioses griegos jugaban
solo un pequeño papel, los cultos tracios eran persistentes y la influencia
oriental iba en aumento. Las dedicaciones a Júpiter, Juno,, Minerva, Mercurio y
Marte; a Victoria Augusta y los antiguos dioses italianos de la fertilidad como
liber y Silvano; diosa tracia Bendis,
encarnada como cazadora y deidad del inframundo y representada con símbolos de
inmortalidad, al jinete tracio un cazador divino que fue adorado con el titulo
de Salvador y a Isis y Serapis adorados en un pequeño santuario privado.
Filipo y
Tesalónica estaban en la periferia de Grecia, al contrario de Filipo Tesalónica
era una típica ciudad griega con una administración al estilo griego, su
población la formaban trabajadores manuales, comerciantes y oradores de Grecia,
Asia menor e Italia , pero predominaba la cultura griega.
Pablo habla
de los ídolos de tesalónica (1 Tes
1:9-10 ), Dionisio era adorado en un culto publico, también los devotos de Isis
y Serapis, (algunos ricos) se reunían en casas para adorarlos, El culto de los Cabiros, (importado de
Samotracia)
Roma
Era una
ciudad cosmopolita, las calles estaban llenas de gente de diversas naciones,
los monumentos públicos eran un recordatorio a los visitantes del poder con,
tradiciones, y extensiones del imperio romano: el edificio del Senado y
basílicas, templos de dioses nativos e importados, pirámides y obeliscos de
Egipto, estatuas y pinturas de Grecia, almacenes para cereales y mercancías de
África, España, las Galias. Bajo ciertas condiciones, acogían la influencia,
celebraban la diversidad y proclamaban que la unicidad y fuerza de su sociedad
residía en la habilidad de Roma para absorber muchas ciudades, estados y
naciones bajo su administración, adoptar y adaptar modas e ideas de los cientos
de culturas con las que tropezaron mientras expandían y administraron su
imperio.
Las
fortunas de los judíos en Roma manifiestan hasta que extremo fluctuaba la
política oficial. Por otra parte, Julio Cesar emitió un decreto concediendo a
los judíos de Roma libertad de culto y permiso para enviar a Jerusalén sus contribuciones
anuales del impuesto del templo y augusto le concedió favores especiales.
Judíos de
todas las clases sociales vivían en Roma, muchos de los judíos eran pobres y
aparecen como cargadores, estibadores, vendedores ambulantes o mendigos. La
mitad de los judíos tenían nombres latinos, ganados al ser libertados de la
esclavitud. Se sabe de once congregaciones diferentes de judíos y cada una
parece haber tenido su propia organización, aunque compartían tres catacumbas
exclusivamente judías.
Para los gentiles
los judíos eran conocidos pero no del todo comprendidos, debido a sus diversas
practicas y costumbres, una de ellas era por la tendencia a hacer prosélitos,
Hch. 2.10 habla de los prosélitos de Roma que estaban presentes en Jerusalén,
lo que siguiere que el evangelio llego a Roma por miembros de la comunidad
judía local .
La carta a
los Romanos señala que la comunidad cristiana, no fue formada por algún
apóstol, mas bien implica que fue formada por una comunidad formada por una
mezcla de judíos y no-judíos, también supone diferentes partidos en la iglesia,
al parecer los primeros cristianos empezaron dentro de las sinagogas, llegando
a tener problemas y terminando en las
autoridades romanas, llagándose a prohibir los cultos en las sinagogas, para
los judíos y expulsando a los cristianos. Estas peleas, es posible que
determino que los cristianos abandonaran las sinagogas y formaran sus propias
organizaciones.
Pablo
ciertamente no fue el único predicador venido de Roma, su geografía política y
comercial garantizaba una afluencia diaria de visitantes de todo tipo. En el
siglo posterior a Nerón los cristianos venían a Roma desde varios puntos del
imperio. Esta diversidad aseguraba que en alguna parte de Roma un grupo de
seguidores practicaba casi todas las variantes de la fe cristiana. Esta
diversidad hacia relativamente difícil que las diferentes congregaciones se
sintiesen unidas, y los obispos de Roma se enfrentaban con frecuencia a una
resistencia rebelde a su autoridad.
Debido a
toda su diversidad, la iglesia en Roma continuo siendo, hasta la primera mitad
del siglo segundo d. C. una comunidad helenística, que hablaba griego y
mantenía una estrecha relación con las iglesias del este. Solo hasta la mitad
del siglo segundo podemos probar algunas conversiones entre romanos de clases
bajas, que no hablan griego y que necesitaban de una traducción del N.T. al
latín. Muchos miembros ricos donaban espacios par enterrar a los muertos en la
fe, para que no sean cremados, como era la costumbre griega. Los sepultaban en
las catacumbas que con el tiempo se convertirían en santuarios.
Los
cristianos ganaron su notoriedad en el 64 d.C. después del incendio de Roma,
Nerón los persiguió y los sometió a
crueles torturas, bajo el reinado de Domiciano también hubo persecución, ya
bajo la corte de los Severos (222-235) encontramos un amable interés por la
diversidad de religiones.
Texto de la coyuntura
Sométase toda
persona a las autoridades que gobiernan; porque no hay autoridad sino de Dios,
y las que existen, por Dios son constituidas.
(Rom 13:1)
Por consiguiente,
el que resiste a la autoridad, a lo ordenado por Dios se ha opuesto; y los que
se han opuesto, sobre sí recibirán condenación.
(Rom 13:2)
Porque los
gobernantes no son motivo de temor para los de buena conducta, sino para el que
hace el mal. ¿Deseas, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás
elogios de ella, (Rom 13:3)
pues es para ti un
ministro de Dios para bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano
lleva la espada, pues ministro es de Dios, un vengador que castiga al que
practica lo malo. (Rom 13:4)
Por tanto, es
necesario someterse, no sólo por razón del castigo, sino también por causa de
la conciencia. (Rom
13:5)
Pues por esto
también pagáis impuestos, porque los gobernantes
son servidores de Dios, dedicados precisamente a esto. (Rom 13:6)
Pagad a todos lo
que debáis: al que impuesto, impuesto; al que tributo, tributo; al que temor,
temor; al que honor, honor. (Rom 13:7)
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